Maria Eugenia Sar es una de las impulsoras de la ordenanza que rige desde 2019 en San Antonio Oeste, el primer municipio que otorga licencias para el autocultivo de cannabis de uso medicinal.

Si bien son siete los municipios (Lamadrid, Hurlingham, San Vicente, Rivadavia, Berazategui , Lomas de Zamora y Viedma) que sancionaron ordenanzas sobre autocultivo, el único que se encuentra activo y que lleva otorgados 41 permisos, es San Antonio Oeste, una localidad al sur de Rio Negro que no supera los 17 mil habitantes.

El Tabano Digital se comunicó con Maria Eugenia Sar para conocer esta experiencia que nace de una necesidad particular y se transformó en una lucha colectiva.

En 2016, a su nieto Joaquín le diagnosticaron síndrome de tourette una enfermedad que provoca  “trastornos asociados a la alimentación, el sueño y la conducta” dice Maria Eugenia y recuerda que al principio la familia hizo todo lo que la medicina alopática recomienda pero los efectos adversos comenzaron a llegar y en dos meses Joaquin era otra persona, física y emocionalmente.

“Yo había leído mucho sobre cannabis desde el día que me enteré de su diagnóstico. Conseguimos aceite y decidimos darle. En 48 horas cambio totalmente su historia, volvió a ser el niño que era antes; recuperó su infancia, recuperó su sonrisa, sus ganas y bueno cuando uno se da cuenta que la droga es la que está en una farmacia y la medicina esta en una planta, se pone a cultivar.”

En Argentina existe la ley 27.350 que regula la investigación médica y científica del uso medicinal de la planta cannabis y sus derivados pero no contempla el autocultivo, el cultivo solidario y el cultivo comunitario.

“Con mi hija cuando nos dimos cuenta que esto era ilegal y necesitábamos una balanza y cosas del laboratorio para hacer el aceite, cada vez se sumaban más años de cárcel con todo lo que uno necesita, sobre todo la balanza que induce a la sospecha de comercializar.” En ese momento se dio cuenta que necesitaban un marco legal: en mayo de 2018 “Decidimos hacer un amparo y nos dieron permiso para cultivar en la variedad  y en la cantidad que Joaquín necesitaba” un año después, la entonces Secretaría de Salud, apeló el fallo y le revocaron el permiso:  “Cuando uno tiene un ser querido que está encerrado en su cuerpo, que pierde la libertad….estas dispuesto a dar tu libertad, mi libertad estaba a disposición de Joaquín.» Su nieto, que ahora tiene 9 años, «va a la escuela, juega al fútbol y todo eso se lo dio el cannabis no se lo dio lo que compramos en la farmacia.”

Maria Eugenia junto a otras familias se unieron para conformar el grupo “Cannabis Terapéutico San Antonio-Las Grutas”, un equipo interdisciplinario que acompaña el proceso de cultivo, concientización y difusión del cannabis en su uso medicinal. A partir de este trabajo colectivo se modificó la ordenanza municipal que regía en San Antonio Oeste, que ahora permite el autocultivo de cannabis.  Actualmente este grupo (junto a otros profesionales e integrantes del Ejecutivo), integra el “Consejo Asesor de Políticas relacionadas al Cannabis Medicinal” encargado de regular el Registro de Usuarias y Usuarios que otorga las licencias.

El permiso se obtiene a partir de la presentación ante el municipio, de un certificado médico que indique el tratamiento a seguir y será el Consejo Asesor quien determine cuántas plantas puede tener mientras que, el ratio entre cannabinoides (THC y CBD), lo indica la orden médica.

“Para que funcione hay que poner mucha militancia, hay que empujar porque es una decisión política.” afirma María Eugenia y comenta que este fue el primer paso, ahora van por la ley provincial: “Nosotros ahora presentamos una iniciativa popular en la Legislatura para que esa ordenanza de San Antonio se convierta en ley provincial. Hay que demostrar que somos el 3% del padrón electoral, hay que juntar 20 mil firmas y eso va a hacer que los legisladores no puedan omitir el tratamiento de la ley.» -y añade- «siempre chocamos con la ley de estupefacientes.» que asemeja a la marihuana con la cocaína o heroína.

La presencia estatal debe garantizar esta medicina a quienes ya sea por razones físicas, de tiempo (no pueden esperar seis meses a que la planta haga su proceso) o falta de recursos, no pueden autocultivar, explica Sar. “Por eso el Estado no puede seguir estando ausente tiene que legalizar y tiene que regular.”

Por último María Eugenia dejó un mensaje a nuestra comunidad, teniendo en cuenta que en San Martín de los Andes el Bloque de concejales por el Frente de Todos presentó ante la Comisión de Gobierno, el Proyecto de Adhesión a la Ley Nacional 27.350: “Estamos acostumbrados a un modelo hegemónico donde el médico nos dice lo que tenemos que hacer y nosotros vamos a la farmacia y compramos y hay otras maneras de tratar la salud que tiene que ver con que uno tiene que escuchar al cuerpo. Tenemos que tener más autonomía porque el cannabis es un traje a medida. A cada persona le hace mejor una dosis, a otra le hace mejor otra. Muchas familias hemos lidiado con enfermedades y con la ley y ahora estamos cerca de la legalización, porque el Ministerio de Salud ya mandó la reglamentación, es probable que este año tengamos buenas novedades. El autocultivo es importante porque necesitamos tener plantas de calidad para hacer aceites de calidad y además para poder hacer uso de todas las formas de administración que tiene el cannabis.” concluyó Sar.

Escuchá la nota completa haciendo clic acá

Nota relacionada: https://eltabanodigital.com/patagonia-tendra-el-primer-cultivo-estatal-de-cannabis-medicinal/

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here