En el Barrio Cantera la problemática del agua se arrastra desde hace años. Una de las dos bombas de agua que abastecen al barrio está rota desde 2017. ¿Qué significa esto? Que en vez de tener un abastecimiento constante de agua potable, como se espera en cualquier vivienda digna, el agua es siempre limitada: un camión suele cargar un tanque 2 ó 3 veces por día y entonces el agua dura algunas pocas horas y esto trae infinidad de problemas. A veces el camión no pasa en todo el día, entonces no hay agua en las casas. Angélica Jara y su hija Estefanía Arriagada contaron al Tábano cómo es vivir una pandemia en un barrio en donde abrir la canilla y que salga agua es una incógnita.

“Nuestra vida está atravesada por los horarios en los que tenemos agua. El camión suele pasar a la mañana y tenemos agua de 9 a 10, ahí se corta y vuelve de 17 a 19 y después tarde a la noche vuelve. Esto cuando el camión efectivamente viene. Entonces cuando hay agua hay que recolectarla en todos los envases que tengo disponibles, porque después no hay. No hay ni para lavarte las manos, ni para tirar la cadena, ni para llenar una olla para cocinar, ni para bañarse, ni para tomar”, explica Angi.

“Lavo la ropa a las 3 de la mañana porque es el momento en el que no se me va a cortar el agua, me pongo a limpiar a esa hora porque después sé que seguramente no habrá tendré durante el día”.

“Cuando se te termina lo que juntaste y el camión no viene, porque hay días en los que sin previo aviso no viene, no tenés ni una gota de agua en la casa. A veces me sucede que mi hijo me dice que tiene sed y yo no tengo qué darle, es muy angustiante. Cuando tengo plata puedo ir a comprar una botella de agua a la despensa, pero a veces no tengo plata y hay que pasar sed hasta que el camión vuelva a cargar, que nunca sé cuándo será”, comparte Estefi.

Estefi.

“Este problema lo tenemos desde hace años y ahora es peor porque estamos viviendo una pandemia en donde una de las principales formas de cuidarse es lavarse las manos: acá nos sabemos cuándo nos podemos lavar las manos”, expresa Angi.

Angi es parte desde hace años de la Junta Vecinal del barrio: “Hemos presentado muchas cartas a la Cooperativa de Agua, al municipio. Nos dicen que se va a arreglar la bomba, pero eso no pasa. Hace 3 años venimos con este problema. Antes lo sufríamos solo en verano, ahora en invierno también nos sucede. Esto es algo que pasa todos los días, de domingo a domingo es un problema. Nos sugieren que cada casa se compre un tanque propio, pero muchos no tenemos como para comprarlo y además haría que el agua se acabe antes y que los que no tienen tanque no vean ni una gota de agua”.

Agostina.

“Y pasan cosas muy extremas: el otro día una casa se comenzó a quemar y no teníamos agua para apagarla. Estábamos desesperados. Terminamos conteniendo el fuego con el agua de una pelopincho de un nene”, agrega Estefi.

“Nos dicen que se va a poner iluminación LED en el barrio. Está buenísimo poder tener luz, pero hoy en día lo que nos complica la vida todos los días es que no tenemos agua. Pedimos que haya prioridades. Como vecinas y vecinos del Cantera queremos dejar de padecer el tema del agua de una vez por todas”, expresa Angi.

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