Por Stella Maris Lamela

No sé qué quieren ni de dónde son, ni qué hacen aquí en la tierra…” (Calamaro)

¿Cómo nos imaginamos a otros seres del universo? Apenas pensamos en extraterrestres se nos presentan diversidad de formas que fuimos prefigurando desde las series televisivas, cinematográficas o a partir de libros que leímos. La literatura y las creaciones artísticas en torno a este tema son innumerables porque se trata del universo potencial e ilimitado en el que todo es posible.

De acuerdo a la generación de la que fuimos espectadores y partícipes culturales, podemos hablar de seres con cabezas enormes y largas extremidades como se presenta a los marcianos en La Guerra de los mundos de Herbert Wells, una novela publicada en 1898. Podemos recordarlos en todas las variaciones que se fueron gestando luego  sobre estos mismos personajes en las películas de 1953 y en la más reciente, en el 2005, dirigida por Steven Spielberg, quien presenta una adaptación bastante particular de los “marcianos”.

Posiblemente imaginemos a “los manos”, “los ellos” o los “alienígenas” de El Eternauta, esta conocida historieta escrita por Héctor Oesterheld (militante desparecido en la última dictadura cívico militar en nuestro país) y el dibujante Francisco Solano López . El Eternauta fue publicada por entregas durante 1957 a 1959, en el Semanario“Hora Cero”, hay muchas ediciones y la recomendamos especialmente.

Puede ser que rememoremos al tierno e inolvidable E.T, El extraterrestre,  personaje de la película de Spielberg, basada en el guión de Melissa Mathison, o algunos de los personajes del gran Isaac Asimov (escritor que merece una nota aparte).

Las formas que podemos otorgar a estos seres son inagotables. Pero lo que quería compartir en particular es la mirada que se les atribuye en la ficción. La literatura permite a les escritores crear personajes insospechados.  Viene un personaje de otro mundo y lo que ocurre es que nos mira. Mira a la humanidad, las formas en que vivimos, sobrevivimos y resolvemos (o no) nuestros problemas.

La creación de estos personajes, más allá de los encuentros pacíficos, bélicos, variables o intrascendentales,  permite a la literatura producir el maravilloso extrañamiento: mirarnos desde ojos ingenuos que preguntan permanentemente:¿qué es esto?¿por qué pasa esto?¿cuál es el sentido de esto otro? Explicar nuestra vida en la Tierra a una mirada extraterrestre puede ser de lo más complicado o bien, muy divertido.

La construcción de una mirada extrañada permite tensionar lo dado de hecho, lo que para les humanos es común, aquello en que ya no nos fijamos porque es “parte de nuestro paisaje”.

Eduardo Mendoza es un escritor español que ha obtenido los Premios Planeta y Cervantes y  se ha tomado este trabajo. En la novela que les recomiendo hoy: Sin noticias de Gurb, crea sus propios extraterrestres y nos mira desde sus ojos. Mira y nos ofrece mirar, particularmente a la ciudad de Barcelona y sus habitantes, en un escenario previo a los Juegos Olímpicos de 1992 con una variedad de construcción del humor de lo más atrapante: se van a encontrar con humor negro, sátira, hipérboles (exageraciones) y acciones desmesuradas. Las repeticiones también juegan su papel humorístico ya que se suceden situaciones desopilantes que ridiculizan nuestras formas de vida en las ciudades.

Les personajes vienen a Barcelona desde otro plantea. Son amorfos ya que se constituyen por pura energía y pueden adoptar cualquier apariencia. Une de elles es quien narra y lleva un diario de los sucesos que comienza así:

“Día 9. […] 07.00 Cumpliendo órdenes (mías) Gurb se prepara para tomar contacto con las formas de vida (reales y potenciales) de la zona. Como viajamos bajo forma acorpórea (inteligencia pura-factor analítico 4800), dispongo que adopte cuerpo análogo al de los habitantes de la zona. Objetivo: no llamar la atención de la fauna autóctona (real y potencial). Consultado el Catálogo Astral Terrestre Indicativo de Formas Asimilables (CATIFA) elijo para Gurb la apariencia del ser humano denominado Marta Sánchez. […]

07.23 Gurb es invitado por el ente a subir a su medio de transporte. Pide instrucciones. Le ordeno que acepte el ofrecimiento. Objetivo fundamental: no llamar la atención de la fauna autóctona (real y potencial).”

A lo largo de la obra, luego de este encuentro en la tierra, el narrador y les lectores nos encontraremos “sin noticias de Gurb” pero con un despliegue de situaciones que nos harán reír de nosotrxs mismxs. Esta obra fue  publicada inicialmente por entregas, en el diario español El país, y luego editada por Seix Barral. Pueden encontrarla en nuestras Bibliotecas Populares, que ya están abiertas al público, y/o en la web.

Una de yapa: si este tema les atrapa, no se pierdan Las Cosmicómicas, de Ítalo Calvino, historias en el universo de personajes especiales de este gran escritor italiano que siempre da que hablar…y sobre todo, además de reírnos, nos da para pensar.


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