La semana pasada se firmó el acta que finalizó la huelga más larga de la historia de Chubut. Luego de 17 semanas de movilizaciones multitudinarias, varios hechos de represión, paros nacionales en solidaridad con el conflicto  y con el saldo de dos maestras muertas al volver de uno de los reclamos, el ministro de Educación Andrés Meiszner realizó una nueva propuesta, que los referentes sindicales aceptaron. En diálogo con El Tábano Digital, Daniel Murphy, miembro de ATECh, reflexionó sobre por qué el conflicto se dilató tanto y qué situación queda luego de firmado el acuerdo.

Lo primero para lograr el acuerdo fue dar marcha atrás con los descuentos que se hicieron a principio de mes, para quienes realizaron paro. Además, la provincia les devolverá a los dirigentes gremiales los salarios retenidos. Otro de los puntos centrales del acuerdo es el tema de los aumentos salariales, que se firmaron en la última paritaria y el gobierno no pagó.

En cuanto al año lectivo y los días perdidos por los paros, el acuerdo establece que “las autoridades provinciales y gremiales realizarán propuestas pedagógicas acordes al estado de cada escuela”.

En diálogo con El Tábano Digital, Daniel Murphy, miembro de ATECh, explicó: “El acta firmada con el gobierno claramente no es suficiente respuesta a las demandas realizadas y que dieron origen a esta lucha. Se exige el cumplimiento pleno de las paritarias que defienden nuestro poder adquisitivo, edificios escolares en condiciones para nuestro trabajo y nuestro derecho a una obra social que atienda las necesidades de nuestras familias y.

El gobierno con su política de endeudamiento ha hecho imposible un presupuesto que alcance para dar respuesta a esas cuestiones. Endeudamiento más ajuste supone solamente dos alternativas: o nos sometemos o luchamos, y luchamos. Someterse es aceptar condiciones cada vez peores no sólo para nosotros sino para la comunidad en su conjunto, es aceptar la precarización laboral la flexibilización laboral y la destrucción paulatina de la educación pública.

El gobierno dilató el conflicto con la clara intención de desgastar la lucha. Hemos dicho y sostenido que su principal objetivo fue, durante estos cuatro meses, desarticular la organización sindical y aplastar cualquier intento de reclamo.

Entendemos que el principal objetivo del gobierno provincial es garantizar la continuidad de un esquema económico de concentración de la riqueza en un grupo pequeño de grandes empresarios (los de las pesqueras y los grandes terratenientes). No se puede comprender de otro modo que, en una crisis tan profunda con un endeudamiento enorme y un ajuste que paralizó a la provincia, en ningún momento se haya buscado aumentar los recursos tocando, aunque sea un poco, las enormes ganancias de estas empresas. Estamos convencidos de que no hay salida real para nuestra provincia sin exigir aportes mayores a quienes concentran la gran mayoría de la riqueza que se produce en Chubut con el trabajo de sus habitantes.

Entiendo que con el acta firmada se concluye una etapa de la lucha que necesariamente debe continuar con acciones colectivas y planteos claros hacia la comunidad. Estamos en alerta, ya que no está dicho cómo va a cerrar el año y queda claro que de no cumplirse hay una voluntad manifiesta en muchas escuelas de no iniciar el ciclo lectivo 2020.

Hay que estar atentos a cualquier Avance en dirección a lo que fue en su momento el decreto de modernización del Estado que implicaba mecanismos de precarización y flexibilización laboral. Con indicios como la mención a los controles biométricos en las escuelas qué no responden a necesidades del sistema educativo sino a la intención de controlar para disciplinar.  Creo que es claro que como no están dispuestos a revertir su política la única salida que ven es el ajuste.  Frente a eso la única opción es la unidad de los distintos sectores de trabajadores con la comunidad en la lucha”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here