Por Virginia Funes

El relato de una madre que acompaña a su hija en un proceso que parece no dar descanso y paz. El entramado machista de un sistema que lejos esta de respetar tratados internacionales, de adecuarse a las normativa existente con perspectiva de género. Las cifras que quedan en el titular del diario de la fecha. La ausencia de instituciones en el acompañamiento, la contención y el asesoramiento. La potencia del acompañamiento colectivo.

Desde que comenzó el aislamiento social obligatorio venimos pensando estrategias de acompañamiento, asesoramiento y cuidado entre nosotras. El aumento de la violencia de género quedó en evidencia y las cifras son alarmantes. Ahora se suma a esta pandemia de violencias machistas las prisiones domiciliarias de condenados por delitos contra la integridad sexual y violencia de género. Se instaló en la sociedad debates diversos, se expuso lo más morboso y perverso que pueden ser los medios de comunicación, se evidencio el nivel de analfabetismo en formación ciudadana, se tramaron las operetas políticas más miserables, se desinformo y se confundió al grueso de la población.
Y es en este escenario cruel donde queremos detenernos, queremos escuchar y leer a ELLAS, sin revictimizar, sin titulares sensacionalistas, queremos brindar este espacio para la reflexión y la empatía real.

Estuvimos en diálogo con Ruth, quien con su voz pausada, segura y fuerte respondió a las preguntas, entrelazando suspiros, pero con la firmeza de una madre que decidió acompañar a su hija desde un principio en este proceso.

Hola Ruth, bueno la idea es empezar escuchándote, si podes contándonos un poco tu relación con el Poder Judicial, y quien o quienes te asistieron durante este proceso. ¿Cómo fue la relación y la comunicación?

En general tuvimos buena relación con el Fiscal durante el tiempo que duro el proceso desde que hicimos la denuncia hasta que lo condenaron. Luego vinieron los pedidos de prisión domiciliaria, ahí se nos informaba que se iba a realizar alguna audiencia, que en este caso fueron tres. En la última que fue la audiencia de impugnación no tuvimos la oportunidad de hablar con el fiscal (diferente al fiscal del Juicio)antes, porque cuando se nos notifico por parte del Tribunal de Impugnación de la audiencia, fue un día sábado, ahí se nos avisa que el martes siguiente se iba a realizar. No se nos brindo los nombres de los jueces que iban a participar, ni el nombre del fiscal que iba a actuar en esa audiencia. Nos explicaron que estaban con un sistema de guardias, y la persona a cargo de notificarme no me podía brindar esta información, que recién el martes mismo de la audiencia, íbamos a saber que jueces o que fiscal iba a participar.
Me resulto algo extraño. Pero también yo ya estaba un poco cansada. Y fue ahí cuando frente a esta falta de información, supe que se caía de maduro que le iban a dar la prisión domiciliaria.
Posterior a esta audiencia tuve una comunicación con el fiscal, quien me dijo que se opuso, me plateo el tema del certificado médico, del informe socio ambiental positivo, el informe por parte del jefe de la Alcaldía. Me informo todo esto, que él se había opuesto, y yo entendí con mis escasos conocimientos, que ya no habían instancias a seguir. Entonces me quede con esto, muy enojada, diciéndole a mi hija hicimos todo lo que pudimos.
Después de todo el revuelo mediático (si se lo puede llamar de alguna manera, aclara) e incluso después de las declaraciones del juez Trincheri todavía no he hablado con el fiscal. Pero voy a retomar la comunicación para ver si podemos hacer alguna acción más.

¿Las acompaña o acompañó personal de algún gabinete psicosocial de instituciones estatales, hospital o mismos poder judicial, durante este proceso?

Mi hija no ha recibido ningún apoyo por parte de un gabinete psicosocial, de ningún tipo, de ninguna institución. Solamente al principio de todo este proceso, la acompaño un psicólogo del centro de atención a las víctimas de delitos, al que acudí en su momento. Pero después la acompaño su psicóloga particular, que yo pague para que la asistiera. Ni antes, ni ahora después de esta última resolución, se acerco ningún/a profesional de ningún gabinete de ninguna institución.

¿Te sentís acompañada?

Me siento acompañada por mi grupo familiar, desde mis padres, hijos, nietos. Me siento acompañada por amigxs, por algunos ex compañerxs de trabajo, que han estado más ligadxs a toda esta situación. Me siento acompañada y contenida por ellxs. También me siento acompañada por muchxs integrantes de la comunidad, y de otros lugares que nos han hecho llegar palabras de aliento y apoyo, para que sepamos que podemos contar con ellxs en caso de querer tomar alguna medida, sobre todo de protesta ante todo esto que estamos viviendo. De todas maneras esto es lo que estoy tratando de evitar, porque no quisiera que nadie tenga problemas legales por esta situación que nos está pasando, teniendo en cuenta el aislamiento social y obligatorio que hay que respetar. También me he sentido acompañada por grupos feministas que le ponen muchas ganas a todo esto. Son grupos que quizá no concuerde en algunas ideas, pero le han puesto el cuerpo a esta situación desde un comienzo, y me acompañaron, Son las que se movilizan. Puedo decir que no estamos solas.

¿Tenés miedo?
Hoy el único miedo que tengo es que mi hija en algún momento vuelva a recaer, que tenga problemas en su comportamiento, que baje el ánimo, que retroceda a cuando recién empezamos con todo esto. Mi único miedo es que ella vuelva hacia atrás en el tiempo, porque si bien ella no ha olvidado todo lo que ha sucedido ha tenido sus avances como para poder continuar con su vida, que ella se ponga mal es mi mayor miedo, incluso que decaigan MIS hijxs en algún momento, por todo esto.

¿Creés en la Justicia?
Yo no puedo evaluar si la justicia es buena o mala, si es que resuelve a favor o en contra de lo que uno quiere, sino sería una niña caprichosa. No he dejado de creer en la justicia, pero creo que los hombres y mujeres que deben aplicar la justicia son los que están fallando en algunos casos, y precisamente en el nuestro. Falla enviando a un abusador al lugar donde se lo envió a cumplir prisión domiciliaria. La forma de impartir justicia es la que está fallando.

¿Como estas hoy?
Este proceso primero y principal se vive y se continúa en casa, con mi hija siendo contenida por sus hermanos, continuando con nuestras vidas, porque nosotrxs no vamos a dejar de vivir por esta situación. Por otro lado ocupándonos, más allá de la exposición en los medios de todo lo que nos ha estado sucediendo, ocupándonos de la manera legal que corresponda, siguiendo en la lucha por obtener la justicia que creemos que mi hija se merece, sin bajar los brazos y pensando bien las acciones que se van a tomar. Primero y principal viendo como ella sigue, y a partir de ahí las decisiones que iremos tomando en este proceso.

¿Qué reconoces como positivo de las experiencias que atravesaste y te tocan atravesar hoy?
Como positivo rescato cuanto nos unió esta situación, con la familia y con las personas queridas. Rescato también cuanto ha madurado mi hija, que en este momento ha podido expresar, decir y escribir algo en relación a lo que le paso, porque todos estos años han sido de silencio de su parte, momentos de llanto, momentos de enojos, pero en general silencio. Rescato los avances que ella ha tenido. Todo se hace por eso, porque ella siga adelante.

No caben dudas sobre la falta de perspectiva de género entre quienes están a cargo de las decisiones judiciales, que la justicia es machista y patriarcal lo venimos gritando hace rato.
Queremos medidas reales al territorio, vivimos en un pueblo chico, y el abusador se encuentra a diez cuadras de la víctima.
Queremos que se contemplen los derechos y garantías de la víctima, queremos funcionarios capaces de interpretar el marco legal nacional y los tratados internacionales con la responsabilidad y urgencia de estos tiempos.
Queremos fiscales presentes y comprometidos, no que esperen la llamada de la víctima o su familia, e incluso la instalación mediática del tema, para actuar.
Queremos un Estado capaz de brindar herramientas que garanticen una vida saludable a las Mujeres que denuncian. Exigimos programas que acompañen a las víctimas en cada una de las etapas que dure el proceso judicial, es de la única manera que otras se van a atrever a denunciar a sus abusadores.
Como dijo la periodista Mariana Carabajal en su libro “Yo te creo Hermana” ojala estos relatos sirvan de eco para que otras se animen a surgir, con el respaldo del acompañamiento colectivo cada vez más potente. Poner las vivencias en palabras, no se vuelve al mismo lugar, lo personal es político, por eso no te calles más. Yo te creo hermana.

ALGUNAS CLAVES DEL CASO

  • MAYO 2015 SE HACE LA DENUNCIA
  • MAYO 2016 SE REALIZA EL JUICIO QUE LO DECLARA CULPABLE.
  • JUNIO 2016 SE REALIZA EL JUICIO PARA OTROGAMIENTO DE PENA. SE LE DICTA 12 AÑOS DE PRISION DE CUMPLIMIENTO EFECTIVO.
  • OCTUBRE 2016 QUEDA FIRME LA SENTENCIA POR EL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA Y ES DETENIDO.
  • ENERO 2019 LE OTROGAN UNA SALIDA EXTRAORDINARIA A SU DOMICILIO, NO SE NOTIFICA A LA VICTIMA, Y SE ENTERA PORQUE LO VE ENTRANDO A SU DOMICILIO MIENTRAS IBA A REALIZAR LAS COMPRAS. CUANDO LA MADRE SE DIRIGE A RECLAMAR AL JUZGADO, LE AVISAN QUE OLVIDARON INFORMARLE.
  • LUEGO HUBIERON OTROS PEDIDOS DE SALIDAS EXTRAORDINARIAS (TRES), DONDE SE INFORMA QUE ESTABAN SUSPENDIDAS LAS SALIDAS PARA TODOS LOS PRESOS.
  • 20 DE MARZO 2020 EL PRESIDENTE DECLARA LA CUARENTENA.
  •  21 DE MARZO 8:00 INGRESA EL PEDIDO DE DOMICILIARIA PARA LLUL
  • 22 DE ABRIL 3° AUDIENCIA DE IMPUGNACIÓN LE OTORGA LA DOMICILIARIA.
  • NO HUBO COMUNICACIÓN CON LA VICTIMA DIRECTA QUE YA ES MAYOR DE EDAD.
  • DESTACAMOS QUE LLUL  NO SE ENCONTRABA INFECTADO POR CORONAVIRUS, NO HAY CIRCULACIÓN COMUNITARIA EN LA LOCALIDAD DE JUNIN DE LOS ANDES, Y NO HAY CASOS EN EL LUGAR DE DETENCIÓN.
  •  POR LO QUE LA PRISIÓN DOMICILIARIA SE REALIZÓ SIN FUNDAMENTO ALGUNO.
  • QUE TENGA 69 AÑOS Y ESTE DENTRO DE LA POBLACIÓN EN RIEGO NO SIGNIFICA QUE EL JUEZ SE VEA OBLIGADO A OTORGARLE LA PRISIÓN DOMICILIARIA.
  • NO DESCONOCEMOS LAS SUGERENCIAS DE LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES, SIN EMBARGO EL CONDENADO LLEVA RECIÉN CUMPLIENDO 4 AÑOS DE SU CONDENA (LA RECOMENDACIÓN ERA PARA CONDENADOS QUE ESTABAN POR FINALIZAR SU CONDENA); NO HAYAN COMETIDO DELITOS VIOLENTOS (EL SEÑOR RAMON EUGENIO LLUL  ESTA ACUSADO DE ABUSO SEXUAL CON ACCESO CARNAL AGRAVADO POR EL VÍNCULO, PERPETRADO EN FORMA CONTINUA Y REITERADA, EN FECHA INDETERMINADA PERO DESDE EL AÑO 2006 HASTA DICIEMBRE DEL AÑO 2010).
  • QUE TENGA 69 AÑOS NO LO CONVIERTE EN UNA PERSONA INOFENSIVA,
  • NO TODOS LOS ABUSADORES TIENEN CARA DE LOBO FEROZ, ALGUNOS PARECEN CORDERITOS

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