Por: Redacción El Tábano Digital

Hace 18 años en la estación de Avellaneda, la policía asesinaba por la espalda y ante las cámaras a Maximiliano Kosteki y a Darío Santillán. Este hecho marcó la historia de los movimientos populares en la Argentina, puso en la mira el rol y el accionar de las fuerzas represivas del estado y evidencio la impunidad con la que opera el sistema.

Hasta el día de hoy las famlias, compañeres, amigues y organizaciones de Maxi y Darío esperan y exigen justicia. Sin embargo, desde ese 2002 hasta acá son miles de muertxs a mano de las policías y las sanciones siempre llegan tarde para unxs pocos y, en la mayoría de los casos, no llega.

Responsabilidades Judiciales y Políticas

Una de las grandes luces que trajeron las ausencias de Maxi y Darío fue el empezar a mirar mas allá del policía que dispara, las responsabilidades políticas de quienes dan las órdenes, los montajes mediáticos utilizados por las complicidades judiciales para que sólo caiga el perejil que dispara. Ese era de los entramados bien aceitados e invisibilizados que tenía el Estado y que después de ese junio empezó a tambalear.

Hoy no es tan fácil vendernos que «hubo enfrentamientos» que «las crisis causan muertes» (solas, como por arte de magia) o que «los manifestantes son los violentos y terroristas» y aunque se intenta siempre sostener esas teorías, caen, como aprendimos a hacerlas caer desde junio de 2002.

Junio y las memorias intactas ¿Qué pasó?

La intención de los movimientos sociales era cortar cinco accesos a la Capital Federal para reclamar por consignas que, 18 años después, no resultan tan lejanas a nuestra realidad: el pago de ayudas sociales; el aumento de subsidios por desempleo; un plan de producción propia de alimentos; insumos para escuelas y centros de salud barriales; el desprocesamiento de los luchadores sociales y el fin de la represión. También apoyaban la lucha obrera en Zanon (hoy FASINPAT) que resistía el desalojo.

Los acusados por sus responsabilidades políticas, hoy, muchos de ellos continúan en la función pública.
Eduardo Duhalde expresidente se dedica a la actividad privada. Suele mostrarse públicamente con referentes de la política como el presidente Alberto Fernández.
Felipe Solá: gobernaba la provincia de Buenos Aires. Fue diputado nacional entre 2007 y 2019. En la actualidad es Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.
Alfredo Atanasoff: era jefe de Gabinete. Hoy es Embajador de Argentina en Bulgaria.
Aníbal Fernández: era secretario General de la Presidencia. Entre 2009 y 2011 y en 2015 fue jefe de Gabinete de Ministros. En 2015 fue candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires. Actualmente es Interventor de Yacimiento Carbonífero Río Turbio (YCRT).
Juan José Alvarez: se desempeñaba como ministro de Justicia y Seguridad. A fines 2003 asumió como Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires. En 2005 fue convocado por el entonces Jefe de Gobierno Anibal Ibarra, para reformular la Secretaría de Seguridad porteña y luego continúo su mandato como diputado nacional hasta 2011. En 2015 fue asesor de campaña de Sergio Massa. Todo, a pesar de que en 2006 una investigación de la periodista Victoria Ginzberg reveló que Alvarez fue agente de la SIDE durante la última dictadura cívico-militar-eclesiastica.
Jorge Matzkin: era Ministro del Interior hoy se dedica a la actividad privada en La Pampa.
Luis Genoud era ministro de Seguridad Bonaerense. En 2008 fue propuesto por Felipe Solá como Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires. Hoy ocupa la vicepresidencia de la magistratura.
En 2006 fueron condenados a prisión perpetua al excomisario inspector Alfredo Fanchiotti y al ex cabo primero Alejandro Acosta. Cuatro años de prisión efectiva a otros tres efectivos de la Policía Bonaerense, Félix Vega, Carlos Quevedo y Héctor De la Fuente, por el delito de encubrimiento agravado.

La llama que no se apaga, la justicia que no llega

Después de Maxi y Darío, las muertes se multiplicaron en este país a manos de las fuerzas represivas, algunos casos son muy conocidos por lo aberrantes, como el de Facundo Ferreira de 12 años asesinado por la policía en Tucumán. Otros se convirtieron en casos conocidos mundialmente, como el de Santiago Maldonado. Otros se conocen sólo en sectores, como el de Rafa Nahuel. Pero otros tantos quedan invisibilizados o sólo se difunden en nuestros medios. Maxi y Darío, Santiago, Facundo, Rafa son la muestra de que las juventudes que se mueven y se juntan le dan miedo al sistema, le atormentan a tal punto que la represión y la muerte se toman como opción. Pero lo que no sabe ese engranaje de muerte es que todes esos cuepos son semilla germinando en el tiempo que corre y el que viene. Porque como bien decía Darío «Todavía nos falta aprender mucho, no sólo es coordinación y lucha, también es formarnos todos los días e ir construyendo caminos en unidad»

Darío por Darío

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