A lo largo del año, se evidenció una profunda crisis en el sistema de salud pública de nuestra localidad que incluyó la falta de insumos y de personal para cubrir áreas clave como la Psicosocial, también disminuyó la presencia de profesionales en las zonas rurales al mismo tiempo que se priorizó la atención en la guardia del Hospital. Esto nos lleva a preguntarnos ¿Cuáles son las prioridades de la institución? ¿Dónde se pone el foco al momento de planificar la atención? ¿Qué participación tiene la comunidad en el sistema de salud actual? quien responde sobre estos y otros temas, es María de los Angéles ‘Marita’ Astegiano, médica de familia del Centro de Salud del barrio El Arenal.

Neuquén supo desarrollar a fines de la década del ’50, un sistema de salud pública que se transformó en modelo para Latinoamerica y es por eso que profesionales como Marita eligieron esta provincia para ejercer la medicina como una práctica integral donde la comunidad no es un objeto de estudio sino un conjunto de actores que participan activamente en diseñar condiciones de vida saludables.

«Considero que una persona tiene una buena salud cuando no tiene ningún síntoma físico o patología prevalente pero además, cuando está bien espiritualmente, cuando su entorno social y ambiental están bien. Que tenga vínculos saludables, que tenga trabajo, una casa. La salud tiene que ver con todo.» dice Marita quien pasó diez años ejerciendo en el norte neuquino y desde hace tres, trabaja en San Martín de los Andes. Atiende todos los días en el Centro de Salud del Arenal y hace cuatro salidas mensuales a zonas rurales, parajes y comunidades en las que articula con agentes sanitarios y residentes (quienes hacen la especialización luego de recibirse) «para fortalecer la promoción y prevención de la salud. Hacer educación para la salud y acercarnos a la comunidad sin esperar que lleguen al Hospital. Los agentes tienen una actividad fundamental: hacer un censo poblacional para diagramar un diagnostico en base a las condiciones socio-habitacionales y a partir de eso se planifican programas o actividades acordes a lo que se necesite.» Marita aclara que el censo aporta un profundo análisis del contexto porque no se basa en cifras sino en las condiciones de vida.

Neuquén esta organizado por niveles de atención: en el primer nivel (atención primaria) están los centros de salud o postas sanitarias que deben contar con profesionales generalistas que puedan hacer controles preventivos o atender la primera consulta y derivar a un segundo nivel, como lo es el Hospital zonal, sólo si la situación lo requiere. Si la complejidad excede este segundo nivel, se evalúa otro lugar con mayor complejidad.

Cuando le preguntamos sobre las deficiencias que viene atravesando la salud pública, no duda: «Este año, desde que estoy, fue claramente el peor por la falta de insumos y de personal. El hospital está organizado de tal manera que los médicos de familia o generalistas tenemos que hacer las guardias y son muchas. Para cubrir esas guardias se descuidan los centros de salud, entonces, cuando la gente va a los centros no hay turnos, el médico no está o si hay que hacer una salida rural el medico pos guardia no puede ir. Esto no es desinterés del profesional, es una forma de organizar la institución, de resolver lo urgente o emergente y ¿Por qué nos llega tanta gente a la guardia? Porque estamos descuidando la atención primaria.» En su opinión, eso demuestra un cambio de enfoque: «Antes el trabajo en el territorio era valorado por los directivos, los profesionales y la comunidad. Con el tiempo y el cambio de políticas, se fue perdiendo el foco en la atención primaria y en el trabajo comunitario creo que ha tenido que ver con el avance de las farmacéuticas, laboratorios y biotecnología que tiene sus cosas buenas pero nos pasamos a ese lugar, medicamos todo y todo tiene que tener la mirada del médico para que sea válido y se pierde todo lo otro que también es válido en la construcción de salud

Los centros de salud instalados en los barrios atienden de lunes a viernes de 8.30 a 12 y de 14 a 16 horas mientras que la Consejería para Adolescentes funciona el barrio El Arenal y Cordones de Chapelco los miércoles de 12 a 16 horas. En Cordones, durante el mismo día y horario atiende el área de Salud Integral de la Mujer. Todo es sin turno y puede ser atención individual o grupal si se requiere.

La Consejería es un buen ejemplo de cómo se trabaja en el territorio cuando se lo conoce en profundidad:»La atención de la salud de adolescentes es compleja porque les cuesta llegar y se pensó como un espacio que no requiera turno. Hablamos del disfrute y el placer de la sexualidad, el cuidado, métodos anticonceptivos, planificación familiar, prevención de la violencia en las relaciones, entre otras cosas. Esta idea surgió primero como una mesa de consejería todos los miércoles de 9.30 a 11 horas en el CPEM 57 sostenida por agentes sanitarias que responde preguntas y acercan preservativos y folletería y derivan a la salita cuando no pueden dar una respuesta completa. Esas dos actividades están articuladas y es muy rico el intercambio.», dice Marita.

Centro Salud Barrio El Arenal

Publicado por Hospital S M Andes en Martes, 3 de diciembre de 2019
El vídeo fue ideado por Diego Riquelme, residente de Medicina General nacido en San Martín de los Andes. «Es algo divertido que refleja lo que nosotros quisiéramos que sea: un espacio desestructurado, alegre, amigable, donde te esperan, donde hay gente que esta disponible y con una sonrisa», concluye Marita.

Marita siempre pone en valor la historia y los conocimientos ancestrales es por eso que afirma: «La salud intercultural, hablo por mi, es una deuda pendiente del sistema de salud. Cuando trabajaba en el norte de la provincia hacia mi salida rural a una comunidad mapuche y tuve la necesidad de acercarme, escuchar y dar lugar a otras practicas, a otras representaciones de salud y cuestionar mis practicas. Desde que vine a San Martín intento acompañar los procesos que se van dando dentro de las comunidades.» Parte de este proceso implica reconocer el uso de la medicina ancestral mapuche -lawen- y el rol de las machi. «Algunos pacientes manifestaban con cierto temor que habían consultado a la machi y yo decía ‘Para mi está bien, cuando la machi me dice qué dio yo no necesito ningún estudio científico, el uso y la historia para mi alcanza’. Incluso si la machi demanda algún examen del hospital yo lo gestiono, eso ya esta aceitado pero lo que estamos intentando es que se incluya institucionalmente. En el discurso esta instalado que aceptamos otras practicas o que las comunidades originarias tienen su medicina ancestral y sus practicas en salud pero aceptar y nada más no sé si alcanza porque no se produce ese encuentro intercultural.» Reflexiona Astegiano, siempre con una sonrisa y un gesto amable.

Talleres en la sala de espera del Centro de El Arenal

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