En medio del reclamo por una ley de emergencia para el sector turístico, los choferes y guías de agencias locales se organizaron para reclamarle al Municipio una solución a su situación laboral que desde el 20 de marzo se encuentra interrumpida.

El Tábano Digital se comunicó con Daniel Lucero, uno de los trabajadores que reclama por una asistencia inmediata para todos los compañeros que están sin trabajo y ahora quedan excluidos por la selección “con pinzas” que dice, hizo Desarrollo Social para entregar una ayuda.

Daniel cuenta que las reuniones con el secretario de Turismo Alejandro Apaolaza y respresentantes de Desarrollo Social comenzaron en julio y lo que se acordó es “armar una lista con los choferes, choferes-guías y guías que se encontraban damnificados por esta situación. El 7 de julio Apaolaza firmó y selló esa lista para que pase a Desarrollo y así nos entreguen módulos de alimentos cada quince días y un aporte monetario de $8400 mensuales, todo durante tres meses en principio. De los 51 empleados que trabajaban en la informalidad y que estaban en ese primer listado, quedaron 29 porque empezaron a hilar fino y sacaron a quienes tenían algún ingreso económico que les impedía acceder a esta ayuda. De esos 29, sólo 7 están recibiendo alimentos y el aporte monetario.”

Del acuerdo, poco se respeta: “hay compañeros que el primer módulo de mercadería lo recibieron el 18 de julio y el segundo el 21 de agosto. Uno de ellos hasta hoy no recibió nada. Con la ayuda económica pasa lo mismo y estamos hablando de sólo 7 personas beneficiadas. Ya perdí la cuenta de las veces que visité la oficina de Apaolaza que siempre me recibe para charlar brevemente de la cuestión y a Desarrollo Social llamo dos o tres veces por semana para ver cómo se está desarrollando la entrega de módulos y el pago que habíamos acordado porque siempre se le pierden las notas que entregamos o no les llegan los mails.”

“La maldita burocracia siempre está metida donde no corresponde”, dice Daniel con una mezcla de bronca y angustia. “Tenemos cinco compañeros solteros, uno de ellos paga alquiler pero no tiene familia a cargo. Entonces ¿Qué nos dicen en Desarrollo? Que esta persona no reúne las condiciones ´puede buscar otro trabajo´ ‘es joven, tiene 32 años’. Otro trabajador que vive con su mamá y papá, ambos jubilados, se quedó sin acceder a esta ayuda porque dicen que la suma de las dos jubilaciones de sus padres supera el salario mínimo vital y móvil. Empiezan a buscar a quién le corresponde y a quién no a tal punto que hemos tenido casos críticos como el de un chofer que tiene problemas de columna y que igual trabaja y lo están haciendo a un lado porque supuestamente tiene un certificado de discapacidad y según desarrollo social percibía una ayuda y no es así. Por ese caso tuvimos una reunión y se logró que lo ayuden pero aun su caso está en revisión.”

Daniel explica que uno de los problemas que evidencia esta pandemia es la precarización laboral: el mismo trabajador hace las veces de chofer y de guía; los conductores registrados por temporada no pudieron acceder al IFE porque el sistema de ANSES reconoce la baja tres meses después de efectuada y muchas agencias de turismo tampoco recibieron ayuda estatal para pagar sueldos porque no tiene a sus empleados registrados. “En cierta manera nos sentimos olvidados, es muy difícil que una agencia te tome en blanco por todo el año, alguna lo hace por tres meses y al final de la temporada algunos quedamos a la deriva esperando que nos llame otra agencia. Las camionetas se mueven por nuestro trabajo, no se mueven por si solas”

Mientras  tanto entre reunión  y reunión el tiempo pasa y los trabajadores adeudan el pago del alquiler, servicios, reducen comidas o hacen changas para salir del paso y se convocan este jueves 3 de septiembre a las 11 horas en la plaza San Martín para exigirle al municipio medidas concretas “porque hasta el día de hoy no hemos obtenido ninguna respuesta”, asegura Daniel.

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