Por colaboradores

El pasado miércoles 20 de noviembre los productores llegaron con bines llenos de manzana a la plaza Raúl Alfonsín, ubicada en el sector norte de la ciudad de Cipolletti. Allí esperaban integrantes del Movimiento Popular La Dignidad y la Central de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) para realizar el fraccionamiento en bolsas de 2kg que fueron entregadas a cientxs de vecinxs que se acercaron y que ya esperaban en una cola de aproximadamente una cuadra.

“La situación en la que se encuentra nuestro pueblo es cada vez más crítica. Las últimas cifras oficiales (INDEC) arrojadas lo demuestran: el 35.4% de la población se encuentra bajo la línea de la pobreza, lo que equivale a 18.5 millones de personas. A su vez, la indigencia trepo al 7.7%, lo que significa que 3.4 millones de personas en Argentina no alcanzan los ingresos suficientes para resolver las necesidades básicas de vida.  Los números pueden resultar ilustrativos, pero en las barriadas del país esos números se sienten en el cuerpo cotidianamente. Para el pueblo trabajador esos números son de carne y hueso. El hambre está arriba de la mesa cada día. En la mirada de los pibes y las pibas. En el ruido que nace de las entrañas. En la desesperación. En el vacío. En la negligencia de este gobierno. En su cinismo alardeante de pobreza 0%. El hambre de nuestro pueblo es la riqueza de un puñado de empresarios, es la ganancia extraordinaria de los pocos triunfadores de este modelo neoliberal” afirma tajantemente el documento elaborado por las organizaciones que impulsaron la iniciativa

Por su parte, los pequeños y medianos productores agrupados en el MAPA (Movimiento Agropecuario de la Patagonia) resaltaron: “Crisis frutícola le llaman equivocadamente. Lo que está en crisis es el modelo de producción y comercialización de fruta, el cual se encuentra cada vez más concentrado, impactando negativamente a los más vulnerables del sector: chacareros y trabajadores. Dicha situación, sumada a la presión de la especulación inmobiliaria y la creciente actividad hidrocarburifera no convencional en los valles irrigados, generan un combo que propicia la desaparición de los pequeños y medianos productores frutícolas”.

La iniciativa tuvo por motivo visibilizar la situación social y económica productiva. Pero también proponer y exigir soluciones: “frente a la Ley de Emergencia Alimentaria ya aprobada en el congreso pero aun sin presupuesto y ejecución, y el mencionado programa Concejo Federal Argentina Contra el Hambre que el nuevo gobierno afirma pondrá en funcionamiento a partir del 10 de Diciembre, exigimos medidas inmediatas para mitigar el hambre de nuestro pueblo y proponemos la elaboración de un plan que permita generar un canal directo entre productores de fruta y consumidores”. De esta manera se pretende que los chacareros tengan destino seguro para parte de su producción y el programa federal cuente con un alimento fresco y sano para distribuir en los comedores y espacios públicos vinculados a la economía popular de todo el país.

Por último, la referente Lila Calderón destacó “La jornada fue éxito. No puede ser de aquí en más que en el suelo donde se producen la mayor cantidad de peras y manzanas del país sea un privilegio consumirlas. Mientras haya hambre no habrá verdadera democracia. El hambre no espera. El hambre es un crimen”.

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