En estos días se estuvo escuchando por distintos medios locales y portales informativos la idea de “consumir local”, de que seamos turistas en San Martín de los Andes. Un mensaje dirigido a quienes vivimos acá, a quienes elegimos esta ciudad como nuestro hogar y llevamos adelante distintas actividades. En esta ocasión, en este contexto de pandemia se nos sugiere disfrutar de los distintos atractivos que tiene nuestra localidad como si fuéramos turistas.


Es allí donde me siento interpelada por esta sugerencia. Se sabe muy bien que muchos de los residentes la mayoría de las veces no conocemos de los servicios y productos que se ofrecen por su elevado costo, inaccesibles en muchos casos. Solo nos vemos excluidos ante las ofertas, mucho menos pensarnos como turistas este lugar , que de verdad es hermoso por naturaleza. Lo que sí conocemos de la temporada alta es que nos afecta para muchísimas de nuestras actividades habituales. Estacionar, hacer compras o cargar combustible, entre otras. O que simplemente no podemos disfrutar del verano o invierno porque nos toca trabajar a destajo.


En algunas oportunidades son los precios elevados lo que nos lleva a quedarnos con las ganas y a no poder consumir estos productos, servicios y alternativas que se ofrecen. Mientras que en otras es la carga horaria por el trabajo temporario. Por lo general quienes vivimos acá somos únicamente mano de obra y lejos estamos de ser quienes las disfrutemos.


Entonces, ante esta convocatoria nace en algunos y algunas vecinas como es mi caso el
descontento, la disconformidad. Por otro lado, me encuentro recordando muchas temporadas en las que me tocó ser una de estas trabajadoras de comercios, empresas hoteleras y de otros servicios donde por una cuestión de desconocimiento y de necesidad me emplearon con contratos temporarios, sin tener todas las garantías laborales o inclusive no todas las horas remuneradas en forma legal. Hoy por hoy, es solo un mal recuerdo pero creo que la situación de precariedad laboral es moneda corriente cada año en las mismas empresas, y es algo que a la hora de elegir dónde consumir, dónde comprar o sugerir para que alguien lo haga hay que tener muy en cuenta.

Para ir terminando, el tema económico será un tema a tratar durante y posteriormente de este periodo de DSPYO, no soy especialista, sólo doy mi pequeña opinión por lo vivido, por las experiencia que he tenido y por lo que venimos charlando en familia, pero también pensando en lo que puedo ayudar a mi comunidad. Me parece muy importante, como un punto estratégico apostar como vecinos y vecinas, “turistas locales» a la Feria de Artesanos y de Productores para que ellos se vean beneficiados en estas circunstancias tan delicadas.


Finalmente, creo que seria muy sano diversificar la economía regional, estimular la producción local y artesanal, a través de un comercio justo donde ganemos todos, todas y que la relación con nuestro medio sea siempre amigable para que sigamos disfrutando de este territorio y lo puedan hacer generaciones futuras.

Helen Reyes.
DNI 30226869.

1 Comentario

  1. Bien se podría reflexionar desde otra mirada, desde donde vacacionan los que si salen todos los años en San Martín de los Andes?, quizás se pide eso, y no la queja de un servicio que una persona apostó en llevar a tu ciudad de primer nivel, las temporadas son cortas y el año dura lo mismo para todos, repito siempre que no se puede pedir lo mismo un PYME que a una empresa, es algo fácil de discernir, pero cuando estas viendo solo un lado de la Moneda nunca se va entender todo lo que las Pymes aportan a una ciudad, ojalá otros puedan verlo y no criticarlo desde el lado cómodo de ser un asalariado.

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