Un equipo médico especializado en Familia, Salud Pública y Emergencias, brinda apoyo técnico al Municipio de Panguipulli, una ciudad ubicada al sur de Chile que busca frenar la pandemia, fortaleciendo los lazos comunitarios.

Laura Villares y Rodrigo Manzano son profesionales de la salud especialistas en Familia y Comunidad, tienen una Maestría en Salud Pública y una especialización en «experiencias y competencias en emergencias y desastres«. Forman parte de la primera generación egresada de la Escuela de Latinoamericana de Medicina, una universidad internacional que forma parte del Programa Integral de Salud de Cuba. Toda esta experiencia aporta la mirada social tan necesaria en un sistema que ubica a la salud como un bien de consumo y no como un derecho esencial.

Villares y Manzano conforman un equipo de apoyo técnico para la comuna de Panguipulli en la que desarrollan un programa integral que contempla todos los aspectos de una comunidad a la que Villares define como «población altamente rural y Mapuche», que vive esta situación de pandemia «con mucha angustia, quizás como en todas o muchas partes del mundo, pero en nuestro caso asociado también a la sensación de desamparo por las medidas inadecuadas e inoportunas y las que directamente no se han tomado por parte del Estado chileno lo cual evidencia claramente los intereses empresariales y económicos que siempre han prevalecido por sobre la protección de la salud publica, de los trabajadores, de la población en general

Laura Villares es oriunda de la provincia de Córdoba (Argentina) pero vive hace doce años en Panguipulli y asegura que esta crisis sanitaria agudizó las inequidades propias de la época: «pobreza, precarizacion laboral, la injusticia social y un sistema de salud altamente fragmentado e históricamente desfinanciado

En cuanto al programa integral que pusieron en marcha, Laura explicó que consta de «pequeños esfuerzos locales con proyectos, ideas, estrategias que permiten, aunque sea mínimamente, amortiguar el impacto tremendo que va a tener esta pandemia en nuestra población.» La campaña se compone de tres líneas de acción: «detección de casos de forma masiva y precoz. El aislamiento de casos positivos y cuarentena de contactos. La segunda, desplegar una vigilancia epidemiológica activa sobre la población y la tercera la educación y la difusiónTodo esto implica redoblar esfuerzos ya que Chile (como la mayoría de los países de Latinoamerica) no cuenta con un sistema de salud único y gratuito: «se evidencia día a día el impacto de los determinante sociales sobre la salud como son la pobreza, el desempleo, las malas condiciones de vivienda y la mala alimentación entre otras cosas.» dijo Laura.

Laura Villares- Médica de Panguipulli, Chile.

En tanto crece en Chile la cantidad de personas contagiadas con COVID-19 (al cierre de esta nota el parte oficial indicaba 3.737) es importante mencionar que las medidas de aislamiento no implican acentuar los rasgos individualistas que propone este sistema en el que vivimos, mas bien todo lo contrario. Es necesario potenciar los vínculos comunitarios a partir de estrategias que prioricen los lazos sociales, fortalecer la comunicación y las prácticas solidarias.

Nota relacionada: https://eltabanodigital.com/chile-crisis-social-economica-y-sanitaria/

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