Esta mañana Villa Paur se transformó en escenario de una pesadilla vuelta realidad: la Policía desalojó a la madrugada entre golpes, arrebatos de menores, vidrios rotos y cinismo a la familia que vive hace más de 19 años en el predio.

“Nos reventaron la puerta a las 6 de la mañana, entraron, nos sacaron de la cama y se llevaron a la nena. Rompieron la ventana que está encima de donde duerme mi nena. Le cayeron los vidrios encima, la nena lloraba y la Policía se la llevó sin decirnos a dónde”, contó Andrés Escobar.

“Yo le pedía de agarrar a la nena, que tenía los vidrios encima y hasta el marco de la ventana que habían roto. Se la llevaron ellos sin decirme a dónde. Yo le preguntaba dónde se llevaban a la nena y no me decían anda, se reían”, explicó Clara Aravena.

Ventanas rotas por la Policía esta madrugada al ingresar en las viviendas.

“No hubo ninguna asistente social para hacerlo, se la llevó la Policía. Quise llamar por celular para avisar que se llevaron a la nena y me esposaron para que no llamara a nadie. Hicieron todo mal. Pasamos 5 horas buscando a la nena porque no sabíamos dónde estaba. Tiene 1 año y seis meses. Vio cómo la Policía nos pegaba y se la llevaron así, en una violencia tremenda, sin ninguna asistenta social”, aclaró Clara.

“Rompieron todo para entrar. Entraron golpeando todo. Rompieron la televisión, las ventanas. Me tiraron afuera como un perro, me dejaron tirado en el piso en calzoncillos, tengo todas las piernas lastimadas. Y así nos llevaron a la comisaría. Nos esposaron con precintos, me lastimaron todas las muñecas. Me pegaron, me tiraron al piso. Nos tuvieron 7 horas esposados”, relató Andrés.

““¿Ahora a dónde se van a quedar ustedes?”, nos decían y se reían. Cuando llegamos a la comisaría nos pegaron y se reían también. Pedimos que nos llevaran al hospital o que nos viera un médico y no nos vio nadie”, continuó.

“La Policía se reía y nos decía que después iban a hacer lo mismo al Cantera. Ojalá que no pasé lo mismo allá: esto fue horrible y ahora no tenemos donde ir: quedamos en la calle”.

7 mayores y 6 menores viven en ese predio, que es reclamado por la Inmobiliaria Romano. La familia reclama una vivienda al Estado desde hace años y la única respuesta que recibe es una promesa de ayuda económica de $8.000 para conseguir un alquiler que no existe.

Romano y la Policía, comandando el desalojo.

En un contexto de pandemia, con un Estado que no garantiza el Derecho a la Vivienda Digna, con alquileres exorbitantes, con inmobiliarias que hacen negocios millonarios, hoy desalojan a una familia de la casa en la que viven hace 19 años. Con violencia. Sin alternativas. Sin respuestas.

Las pertenencias de las familias tiradas, afuera de sus casas.

Un Estado que prioriza la propiedad privada de quienes acumulan antes que una vivienda para quienes no pueden acceder a una.

Una Policía que violenta con menores presentes, con una historia que respalda a la familia, con un contexto que reclama empatía.

1 Comentario

  1. Un posteo más zurdo que este no hay…quieren vivienda…trabajen para conseguir una…nada es gratis…voten bien la próxima …quería asado los fines de semana…ahora comen polenta y carne con grasa por vagos

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