Durante “Volvimos y somos Iguales”, programa de la radio comunitaria, escuchamos a Luciana Greco, antropóloga argentina, que vive en Brasil, donde trabaja con los pueblos originarios (Que no bajaron de los barcos) del vecino país. Nos Apartamos de la mirada de los medios tradicionales para observar de afuera las acciones decisivas que se han tomado desde un gobierno obsoleto para estos tiempos.

La charada se cayó, Bolsonaro es claramente un títere de los partidos militares. Acusado de genocida, por la sistemática cantidad de errores en el manejo de la situación del coronavirus; aceptando ser sede de la copa américa, después de que Colombia rechazara el espectáculo deportivo por las fuertes protestas contra el gobierno, aunque muchos especialistas de la salud advirtieron del peligro que representaba; Jahir “mesías”, representante de los poderes agro industriales, fondos evangelistas y militares, recibió el torneo con los brazos “abiertiños”

Para salir de controversias dejamos algunos datos para que hagas tu propio análisis:

Mutación P1 SARS-CoV-2

Mientras que el títere en jefe trata de “Gripesiña” a la pandemia mundial e ínsita a marchas y reuniones religiosas y políticas, en Brasil se ha detectado una de las mutaciones más preocupantes del virus pandémico. También conocido como Manaos o Mutación P1 SARS-CoV-2, la mutación es más contagiosa y puede evadir algunos de los anticuerpos que se generan luego de la enfermedad o la vacunación.

Su plan de vacunas no está adaptándose a la cantidad de contagios, llegando solo a un 11% de la población, no pudiendo mantener el ritmo de otros países con discursos liberales frente a la pandemia como USA o UK que están cerca del 50% de población vacunada.

Represión Militar

Pandemia de por medio, muchos de los gobernadores que subieron al poder con esta ola de derecha en Brasil se han ido convirtiendo en oposición de Jahir “mesías” y sus pésimas políticas. Con un alto nivel de desaprobación popular Bolsonaro se lanzó por la vieja confiable brasilera, apoyarse con leyes creadas durante la dictadura, para oprimir las distintas marchas que se hacen en su contra a punta de fuerza militar.

Lo cierto es que Bolsonaro desde un principio fue claro con sus gustos y afines, revindicando procesos vetustos de militares que del siglo pasado.

Racismo religioso

Otra cosa que no ignoramos, porque el mismo Bolsonaro lo grita a todo pulmón, es su gran amistad con las iglesias evangelistas, grandes portadoras de votos. Brasil ya tiene un gran negocio de fe instalado, la iglesia universal pentecostal es un poder político en el estado de río al que no se puede dejar de tener en cuenta a la hora de tomar cualquier decisión. En alianza estos dos turbios poderes han ido excluyendo a toda expresión cultural que no sea a fin a la cristiandad, pero esto va más allá de cosas de fe, el tema pasa al territorio cuando al tiempo que se hacen estas campañas racistas, también se impulsa a la deforestación y minería que expulsa de sus territorios a los pueblos originarios en distintas zonas del país.

Creemos que es muy relevante para nuestra comunidad entender que mientras el títere en jefe brasilero toma decisiones en nombre de sus jefes oligarcas y cristianos, minimiza la pandemia y se fuerza políticas que benefician los bolsillos de unos pocos, el pueblo de Brasil sufre una de las peores crisis del mundo. Así que cuando te digan que ceses tus actividades deportivas, educativas artistas, saludables, necesarias ahora, pero en la temporada levanten las restricciones y que venga lo que tenga que venir, habrá que pensar a que bolsillos beneficia.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here