Por la Asamblea Ambiental del Norte Neuquino.

“¿Se puede vivir sin celulares?”, pregunta un payaso acróbata en la plaza de Alta Gracia, Córdoba.

Entre el público algunes contestan “Noooo”, otres “Siii”.

El payaso ahora pregunta “¿Y se puede vivir sin agua?».

El público contesta “Nooo”. Algunes quedan en silencio.

Luego, el payaso saca una bola transparente que simula una gota de agua y dice: “yo soy el payaso que viene a cuidar la última gota de agua que queda”. Le sigue un número de malabarismo musical donde el payaso se luce en la destreza de hacer rodar la gota de agua por su cuerpo, el aire, la tierra y el fuego (clavas con fuego).

Es enero en Argentina, el verano se hace notar con temperaturas altísimas; con los ríos bajísimos y el bosque nativo rebrotando verde, algunas sierras de Córdoba intentan volver a la vida luego de un invierno en el que ardieron incendios voraces que se llevaron la fauna y vida del monte; entre San Luis y Mendoza, por ruta nacional 40, todos los puentes de ríos y arroyos secos; vecines de Añelo, en Neuquén (el “dubbai” argentino en la jerga del fracking), sin agua, cortando la ruta por donde ven pasar  camiones cargados de agua del dique “Cerro Colorado” para los pozos de fracking, pleno corazón de Vaca muerta.

Falta agua en el barrio Cantera de San Martín de los Andes. En Andacollo, localidad del norte neuquino, ya llevan más de 10 días sin agua y les vecines y organizaciones convocan a una multisectorial para exigir que se arreglen las bombas de agua que proveen agua para el consumo del pueblo, un pueblo que antes se abastecía de agua de vertiente y de arroyos más puros que el Rio Neuquén, sin necesidad de bombeo porque el agua llegaba por un canal (“la primavera”), que un terrateniente se apropió dejando secas las huertas, chacras de zonas rurales y a un pueblo entero sin agua.

Los Carrizos, el pueblo de Villa del Nahueve, donde este junio del 2020 empezó a construirse una represa sin estudio de impacto ambiental y sin consulta vecinal, sin agua en la red y con las vertientes reducidas a “un hilo de agua”.

El agua en la provincia de Neuquén escasea, se acaba, se seca. Así lo anuncia la misma Ley 3076 de Alerta Hídrico Ambiental que lograron promover las asambleas del agua, en especial la Red de Ríos Libres de Neuquén, en el año 2017. En su artículo 1º esta Ley declara el alerta hídrico ambiental para todos los cursos y cuerpos de agua de la Provincia de Neuquén por un período de 5 años (rige hasta 2023, porque se reglamentó en 2018); restringiendo actividades nuevas que involucren el uso del agua.

Pero estas leyes no corren para las actividades del fracking, la minería, las represas, que como siempre están exceptuadas por ser consideradas como “actividades esenciales” que proveen de los servicios esenciales a la población. Pero, ¿cuáles son esos servicios? ¿Se puede vivir sin petróleo, sin combustible, sin autos? Acaso no estuvimos en esta pandemia con las actividades de minerpia y petróleo exceptuadas de las políticas de salud, por declararse “esenciales” produciendo bienes que los pueblos no usamos: el uso de combustible disminuyó. Por las restricciones a la circulación y las políticas de “quedate en casa” en todo el mundo el uso de más de 20 millones de autos (y aviones) estaba parado. Entonces, ¿para quiénes son esos bienes y servicios? ¿Cuánto de lo que consumimos como bienes y servicios nos impone el mercado? ¿Es realmente lo que consumimos lo que necesitamos?

Mientras las personas y organizaciones ambientales hacemos estas reflexiones y modificamos nuestras formas de vida, difundiendo y promoviendo otras formas de vida posibles y amorosas con el ambiente, los gobiernos y las empresas generan deudas y pobreza con proyectos que hacen en nombre del “progreso” y de “la gente”.

Este es el caso de la represa en el Nahueve, donde la Agencia para la Promoción y Desarrollo de Inversiones del Neuquén (ADI-NQN) solicitó un “préstamo” a Abu Dabi (Emiratos Arabes) de U$S 25 millones para la financiación de un 75 % de la inversión que requiere la obra; con un plazo de devolución de 20 años con un período de gracia de 5 años y una tasa fija en dólares del 2% anual; es decir:  lo que para ellos es inversión, para los pueblos es pobreza y saqueo.

El discurso del progreso y mejor calidad de vida para la región con el que llevan adelante estas obras es un discurso mentiroso que mantiene engañado y dormido a pueblos que sueñan con otro progreso, de mejor calidad de vida que desarrolle la vida campesina y el turismo local con proyectos que tienen pobladores y que están ya en marcha,sin ningún financiamiento ni apoyo estatal. Por el contario, se presentan obstáculos político administrativos de habilitación de cabañas, campings y servicios que respetan la vida y el ambiente. El video “oficial” del ADI que promociona la serie de embalses y represas sobre la cuenca del Neuquén utiliza la imagen del campesinado trashumante del norte neuquino como “un cuadro pintoresco” de atracción turística que lleva años de abandono. Falta de inversión e infraestructura productiva, saqueo de tierras y pisoteo de todos los derechos humanos: vivienda-acceso a la tierra, calefacción, trabajo, alimentación. Y, entre ellos, el derecho humano al agua.

El proyecto de la represa en el Nahueve forma parte de uno de los 20 “microemprendimientos energéticos”, denominados así por el ADI-NQN, que se planifican realizar sobre la cuenca del Río Neuquén con el fin de llegar a inyectar al sistema de interconexión nacional aproximadamente 3000 MW (4.6 Mw aportaría la represa del Nahueve). Esta serie de embalses que incluye desvíos de los ríos para la construcción de canales cerrados con turbinas producirían un impacto de sequía en la cuenca del Neuquén y de alteración de todo el ecosistema natural para producir “energía eléctrica” que no es una necesidad (porque ya tienen) de las poblaciones locales de la región, sino que forma parte de un negocio empresarial para ampliar la producción del fracking y mineras que en los últimos años viene haciendo estragos en el ambiente; sismos, basureros petroleros, contaminación y muerte.

La energía hidroeléctrica no es energía “limpia y renovable”. El agua no se “renueva” porque al separar los flujos de agua o acumularlos en una represa, dique o embalse se produce un estancamiento del agua, con aumento de temperaturas que aceleran el ciclo del agua. No es “limpia” porque las represas producen contaminación biológica (por favorecer desarrollo de algas y plantas acuáticas que cambian la demanda biológica de oxígeno) y fragmentaciones de los ecosistemas ícticos y terrestres que alteran gravemente la diversidad biológica. El vapor de agua atmosférico se calienta y evapora más rápido con el aumento de las actividades de extractivistas que son las que aceleran a gran escala el calentamiento del aire por venteo de gases y desmontes y desertificación de la vegetación nativa en el suelo. Por ello,  el aire se calienta y se producen masas de aire caliente que cambian la presión barométrica y así el flujo de las corrientes generando climas caóticos, tormentas eléctricas, derretimiento de glaciares,  nieves y aguas de cordilleras.

“El agua es sagrada. No se apropia, ni se contamina, ni se interviene porque es el vehículo que nos une entre el cielo (antepasados) y la tierra” dice una ñana mapuche de la Asamblea del Agua de Chos Malal. Cuando pensamos en que se represa “un río” pensamos en el río como un chorro de agua muer, pero el agua es la fuerza que mueve la naturaleza y el impacto es sobre todo el ecosistema y la salud de los pueblos. Por eso decimos “La naturaleza no se represa” porque sentimos y valoramos a la naturaleza como un todo; la naturaleza y la sociedad  como una unidad con la tierra y sus seres, no escindida la sociedad de la naturaleza, como el pensamiento colonial continua insistiendo. Es posible defender algo tan simple como el agua, como lo está haciendo Chubut y algunos pueblos de Neuquén, para que esas “últimas gotas de agua” rueden por las cuencas y se unan levantando pueblos que la defiendan sin más vueltas que agradecer y alimentar las venas de la Tierra para que el agua corra libre hoy, mañana y siempre.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here