La Semana de la Lactancia surge como iniciativa de la OMS y Unicef, con el objetivo de promover, proteger y respaldar la lactancia materna, lo que asegura una buena salud en bebés y niñes de todo el mundo. Se celebra todos los años durante la primera semana de agosto y hay más de 170 países que se adhieren.

Antonella La Rosa, doula y puericultora en formación de nuestra localidad, explicó al Tábano Digital: “La leche materna tiene múltiples beneficios para la salud de la mamá, del bebé, y de su vínculo. Para el bebé, la lactancia no es solo alimento, es fuente de calor, seguridad y contención. La lactancia fomenta el vínculo, el contacto con su mamá, y desde allí comienza a relacionarse, sintiéndose seguro. Además, la leche materna tiene la composición perfecta que su cuerpo necesita, al ser un tejido vivo, va modificándose de acuerdo con las necesidades de cada bebé. La leche materna es fuente de vitaminas, proteínas, minerales y tiene la capacidad de alimentar e hidratar al bebé cada vez que lo necesita, por lo que no es necesario otro alimento ni otro líquido hasta, al menos, los 6 meses de edad. Luego se va complementando con alimentos hasta los 2 años, o el tiempo que cada familia decida”.

“La lactancia, en la madre, disminuye las probabilidades de sufrir hemorragias post parto, de sufrir algunas enfermedades como cáncer de útero o de mamas, aumenta la sensación de placer, fomenta su vínculo con el bebé, reduce la probabilidad de sufrir depresión postparto y la hace sentir capaz y poderosa”, señaló Antonella.

Si bien la lactancia es así de importante y de beneficiosa, a veces hay madres que se ven obstaculizadas a llevarla adelante: “Muchas veces la desinformación o la mala información nos juegan una mala pasada. Crecemos en una sociedad que muchas veces está llena de mitos y creencias que pueden complicarnos, y a partir de allí surgen diferentes inconvenientes. Algunos pueden ser la primera puesta al pecho tardía, o un mal agarre que genera lastimaduras, por ejemplo. Todo esto es perfectamente solucionable, siempre que haya información y sostén a la madre que decide amamantar. Es importante contar con profesionales especializados y actualizados en el tema”.

Dentro del hospital hay algunas personas que cuentan con formación y actualización en lactancia, aunque en San Martin hay varios profesionales que acompañan hoy activamente a las familias con respecto a lactancia y puerperio que no trabajan para alguna institución en particular: puericultoras, asesoras en lactancia y algunas pediatras, muchas de las cuales forman parte de la Red de Lactancia de San Martín.

En caso de que un bebé en situación de internación en neonatología no pueda recibir leche de su madre por alguna razón, se recibe leche pasteurizada que envían del Banco de Leche de la provincia, ubicado en Cutral Có. Desde San Martin de los Andes muchas mujeres, a través de la Red de Lactancia, envían leche donada al banco. “Es importante que un bebé en situación de riesgo en neonatología reciba leche materna cuando su mamá no puede amamantarlo, ya que le aseguramos internaciones más cortas, menor incidencia de afecciones respiratorias, alergias e infecciones”, recalcó la puericultora.

“La Red de Lactancia trabaja activamente informando, promoviendo y protegiendo la lactancia materna en general, y fomentamos la donación de leche materna. En San Martín trabajamos en conjunto con el Banco de Leche de la provincia y en contacto directo con las mamás donantes, enviando leche donada y acompañando y asesorando cuando surge alguna inquietud con la donación y además con sus propias lactancias”.

“Cuando un bebé más grande no recibe leche de su mamá, ya sea por alguna complicación o por decisión de la madre, de todos modos acompañamos y apoyamos esa diada, fomentando el contacto, el juego, dándole principal importancia del vínculo y el tiempo compartido”.

Este año, además de todos los beneficios que trae la lactancia para la madre, para el bebé y para su vínculo, mundialmente se difunden los beneficios que tiene amamantar para el medio ambiente. Antonella enumera:

• Amamantar ayuda a disminuir los residuos industriales que se generan en la producción de leches de fórmula, mamadera y retinas.

• Disminuye el uso de agua, ya sea para la producción de sucedáneos y su limpieza, como para cada familia, significando también un modo de ahorro económico.

• Disminuye el uso de electricidad o leña, ya que la leche materna siempre está a la temperatura adecuada en cualquier momento.

• Disminuye los gastos en salud, ya que favorece el bienestar a corto y largo plazo para todos los niños y niñas. Disminuye las posibilidades de sufrir enfermedades y alergias.

• Disminuye el uso de metal a nivel mundial. Por cada 3 millones de bebés alimentados con fórmula, se utilizan más de 450 millones de latas de leche. De esos 450 millones, más de 50 toneladas no son recicladas.

• La leche materna no genera desperdicios, por lo tanto disminuye la acumulación de basura y la contaminación de la tierra, el aire y el agua.

• Se gasta menos papel y plástico ya que no necesita empaques.

• Genera menos uso de combustible, al no necesitar transportes para trasladar o distribuir la leche artificial alrededor del mundo.

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