Por Maitén Cañicul

El 29 de junio hubo una explosión en la escuela 144 de Aguada San Roque, cercana a la ciudad de Añelo, dos trabajadores murieron en el acto: Nicolás Francés y Mariano Spinedi. En la tarde de ayer nos enteramos que Mónica Jara, docente que se encontraba internada en Mendoza con el 80% de su cuerpo quemado, fallecía.

Durante la tarde de ayer hubo convocatorias, movilizaciones y denuncias en localidades de la provincia, convocadas por el gremio docente ATEN, para exigir Justicia por Mónica, Nicolás y Mariano.

En la provincia de Vaca Muerta, las escuelas explotan sin “Gas Natural”

Aguada San Roque queda a 60 km de Añelo, ciudad conocida por el extractivismo de gas y petróleo. Alrededor de la escuela son muchas las bocas de explotación del extractivismo, en una imagen difundida por la Confederación Mapuche y elaborada por Javier Grosso se puede tener una mirada del territorio avasallado por la explotación extractivista. La escuela 144, sin embargo, funcionaba con “Gas envasado”. En una entrevista con la Fm Che, Luis Rifo, maestro celador en la Escuela 144 de Aguada San Roque, afirmó “En la nueva Dubái Argentina, que le dicen, paraíso petrolero que, le dicen… carece de todo, la salita no tiene medio de movilidad, menos bomberos. Los primeros que acuden a socorrer son los bomberos y la ambulancia de la empresa total. Ahí se ven las desigualdades económicas, los millones que se van para afuera y lo que queda en estas poblaciones”.

(IMG JAVIER GROSO)

¿Quién investiga a quién?

Sobre la explosión no se saben especificidades, sin embargo, es importante mencionar que hay una solicitud de investigación independiente, una comisión integrada por la familia y organizaciones, porque como dijo Luis Rifo “El gobierno no puede investigarse así mismo”.

En Argentina no sólo explotan las escuelas en Neuquén, si hacemos memoria la explosión en Moreno (Pcia. de Buenos Aires), en provincias como Mendoza e incluso las graves problemáticas que se denuncian a diario en toda nuestra provincia del estilo: caída de techos, caída de paredes, caída de tanques de agua, explosiones en calefactores obsoletos pueden llevarse la vida de docentes y estudiantes.

¿Es el estado provincial quién tiene la capacidad de investigar al MPN? Creo que cualquier persona que viva en la provincia de Neuquén podrá ver rápidamente que es bastante difícil que eso suceda, teniendo en cuenta que el Movimiento Popular Neuquino gobierna la provincia desde sus inicios.

El mismo estado, gobernado por un único partido, que, así como supo enorgullecerse de modelos de “educación” y “salud” únicos en el continente, fue año a año precarizando ambas carteras y dejando, por ejemplo, el mantenimiento escolar a cargo de municipios sin fondos. Entre otras muchas cosas.

Escuelas albergues, el desarraigo y la “Educación Rural”

La escuela de Aguada San Roque, tiene una comunidad educativa con características de la ruralidad, en Neuquén existen las escuelas rurales con modalidad de albergues, en un sistema antiguo donde los estudiantes deben dejar sus casas para vivir en la escuela con sus docentes, estas escuelas funcionan en un periodo distinto al de las escuelas urbanas, por lo que además de un sistema diferente suelen enfrentar la desatención estatal doble, ya que cuando están funcionando la mayoría de las instituciones públicas están funcionando en tiempos de vacaciones, con personal reducido, entre otras cosas.

Podríamos, además, charlar largo y tendido sobre el rol docente en las escuelas albergue, la identidad, el desarraigo y el lugar de la escuela en estas comunidades. Sin embargo, estamos hablando de muertes aún impunes.

Neuquén: donde los docentes mueren con absoluta responsabilidad estatal

En nuestra provincia el nombre de Mónica Jara, se suma a los asesinatos de Silvia Roggetti y Carlos Fuentealba. Silvia falleció gravemente herida por un hierro de la obra de construcción en el patio de la Escuela donde trabajaba en el año 2000. Carlos fue asesinado en la ruta en el marco de uno de los reclamos más fuertes del gremio docente en el 2007. Mónica murió ayer por la tarde con el 80% del cuerpo quemado por la explosión en la escuela 144.

Cuál es el lugar que el gobierno provincial le da a las comunidades educativas, cuando la ministra de Educación Cristina Storioni declaró que Mónica no debía estar allí, sin embargo, semanas antes pidió a los docentes ir, estar en las escuelas, comenzar a trabajar. Storioni, no creo que tenga problemas de memoria. Si no tiene intención, es cuanto menos una irresponsable en su tarea y la responsable política de lo que sucedió en aguada San Roque.

Omar Gutiérrez, fiel a su estilo de disculpas malas, pero públicas, sigue en el lamentable rol de demostrar que no conoce cómo funciona la provincia que gobierna, o quizás lo sabe muy bien y las vidas para él no cuentan más que los números.

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Mónica, Nicolás y Mariano, no son números

Escribir sus nombres, recordar y contar sus historias es un ejercicio necesario para nuestra memoria colectiva. No podemos naturalizar las muertes que tienen responsabilidades políticas concretas, morir en el laburo, porque hay un estado que niega una realidad que se denuncia a gritos, que se evidencia en la larga lista de demandas de las comunidades educativas de toda la provincia, es darle fuerza a un sistema criminal.

Mariano era un laburante, como tantxs otrxs en esta provincia que salió a trabajar y no pudo volver a su casa, Nicolás Francés era también docente de un CFP y cuando pienso en Mónica, no puedo evitar pensar en que es como muchas de las mujeres que conozco, que era su primer laburo y que eligió ser docente en una provincia que los maltrata y los demoniza.

Estudiar y laburar parecen hoy casi un privilegio, sostener la “educación en pandemia” es una tarea infernal, ser el nexo entre un estado criminal y familias que demandan más que educación es una responsabilidad enorme e ingrata.

Sé que Mónica no me duele solo a mí, tampoco nos duele más a quienes estamos cercanos a la educación de diversas maneras. Ni Mónica, ni Nicolás, ni Mariano tenían que morir así. El silencio o las declaraciones nefastas de Storioni y Gutiérrez no les van a devolver la vida, tampoco lo hará únicamente la memoria. Son las acciones las que pueden llegar a lograr mantener viva no sólo sus memorias y sus sueños, sino exigir justicia y evidenciar que la explosión de aguada San Roque no fue un accidente, que necesitamos saber cómo sociedad que hacen con la plata que no está en las infraestructuras de las instituciones, que sucede con las obras que se facturan más de una vez y porque siempre la precariedad es para el pueblo.

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No podemos naturalizar más cursar en pasillos, dar clases y estudiar con frío, parchar nosotrxs lo que se cae a pedazos cuando la plata que el estado debe invertir en la educación está. Se supone que nos endeudan generaciones enteras para mantener este sistema, en donde siempre morimos lxs mismxs. El Movimiento Popular Neuquino, tiene responsabilidades y tiene que hacerse cargo de como vació esta provincia. El gobierno actual tiene en sus manos que no haya más trabajadores muertos en esta provincia. Storini tiene la responsabilidad de no encubrir estos asesinatos. Nosotrxs, tenemos la tarea de no olvidar, de no naturalizar y no dejar que nos sigan haciendo creer que todo lo podemos. No podemos más, no. No podemos naturalizar que nos maten.

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