A poco de cumplirse un año del recorte de frecuencias por parte de Expreso Los Andes, desde El Tábano Digital nos comunicamos con todas las partes involucradas. En esta oportunidad hablamos con representantes de la empresa Expreso Los Andes para que nos cuenten cuál es la situación económica que atraviesa la empresa.

En 2011 Expreso Los Andes (Expreso Colonia S.A) ganó la licitación presentada por el Municipio de San Martín de los Andes para la prestación del servicio urbano de transporte. El gerente de la empresa, Gustavo Balmaceda explica lo que consideran el origen del desfasaje entre sus costos e ingresos: «Nosotros empezamos el servicio en julio de 2011 con los valores de la anterior prestataria. Lo que establecía el pliego en sus bases y condiciones es que tenía que modificarse la tarifa y la tarifa no se modificó. Recién se pudieron modificar a partir de septiembre de ese año.»

«En 2012, el Intendente de ese momento (Juan Carlos Fernández) nos dice que el Concejo Deliberante (CD) sugirió hacer una auditoria externa. A partir de ahí comenzaron todas las auditorias que establecían que la ecuación económica daba un monto mientras que siempre se ajustaron las tarifas y los subsidios por un monto inferior sin un fundamento claro que nos hayan trasladado a nosotros el CD.»

¿Cómo se define el precio del boleto? «La tarifa de origen iba a estar dada por la estructura de costos. Los costos de la empresa son súper abiertos para que esté todo lo más claro posible. Los costos más significativos para la empresa son «la mano de obra (trabajadores, personal de tráfico, administrativo, lavadero, etc.), el combustible y el mantenimiento de los vehículos.», asegura Gustavo.

Hasta aquí sus costos pero ¿Cuáles son los ingresos de Expreso Los Andes? Con la suma de recorridos ¿Tienen un registro del incremento de pasajeros? «El incremento no fue tal, lo que hubo fue un cambio en la geografía de lugar y por tanto en la geografía de los recorridos. Lo que vos haces es dejar de trasladar a la gente con una línea y la trasladas con otra. No hubo una tendencia de crecimiento en la cantidad de pasajeros.» En relación a la medición y datos del servicio el gerente explica que «Hasta el año 2017 presentábamos estadísticas con un sistema propio (Micronauta). El caudal de pasajeros empezó a crecer muy lentamente pero desde que pusimos el sistema SUBE (por decisión del municipio y el CD) que no tiene el nivel de avance tecnológico que tienen otras empresas, perdimos un montón de elementos de medición.»

«En el boleto hay muchas variables que intervienen. Al costo hay que restarle los subsidios que hoy son distintos a los que se venían percibiendo hasta el mes de marzo. Se puede mantener el valor actual si se consigue un subsidio acorde, que es muy difícil, se puede poder hacer un mix (entre subsidios y lo que paga el pasajero) o trasladar todo al boleto. Hoy, con los subsidios que se perciben, el boleto debería estar alrededor de los 50 pesos.» dice Balmaceda.

Los subsidios también son parte de sus ingresos: «La ecuación económica no fue cumplida ni en tiempo ni en forma. Esta situación se alargó desde el año 2011 hasta el día de hoy. Los subsidios de Nación, Provincia y Municipio son extraordinarios, es un “día a día” desde 2019 a la fecha.»

A finales del año 2019 Expreso Los Andes presentó ante el CD un «Proyecto de optimización» basado en «aprovechar los recursos sin que el costo del servicio se dispare. Hasta el 2019 lo que se fue haciendo fue emparchar: ‘poné una frecuencia acá, una allá’, nos pedían y eso lo que hacía era crecer en kilómetros y en costos sin una manera ordenada, proyectada. Lo que nosotros hicimos fue decir cómo vamos a prestar el servicio de acá en adelante. El proyecto mejoraba muchísimo el servicio y se contemplaba el nuevo hospital y la nueva escuela. Para lograrlo, había una condición súper necesaria que era actualizar la estructura de costos. Las frecuencias se aprobaron pero no la suba de tarifas con lo cual el margen de acción fue cada vez más acotado con tarifas congeladas desde julio de 2018 y una inflación del 214%.»

En septiembre de 2019, estudiantes de San Martín de los Andes lograron frenar el aumento de las tarifas que representaban la suba de 12 pesos por boleto. El Concejo Deliberante debió suspender el tratamiento debido al histórico rechazo por parte de vecinas y vecinos que se movilizaron.

En enero de este año se creó una mesa de diálogo en la que participan la Defensoría del Pueblo, concejales de distintos bloques y representantes del Ejecutivo. El proceso se frenó por la llegada de la pandemia pero Gustavo comenta que «Se han tenido charlas con el Poder Ejecutivo. Del Concejo Deliberante no hemos tenido invitación alguna y son ellos los que tienen que determinar el camino a seguir nosotros hemos cumplido desde un primer momento con todas las obligaciones establecidas por el pliego. Siempre nos importaron los usuario, tenemos una conducta de trabajo donde el usuario para nosotros es muy importante, que viajen cómodos, que viajen bien.»

Los recortes en las frecuencias produce largas horas de esperas en las paradas, lo que se agrava con las bajas temperaturas y con la posibilidad de no lograr subir (por el protocolo de transporte ante la pandemia) si el colectivo tiene sus 33 asientos ocupados. ¿Aquí no entra el rol social de la empresa que observa esta situación?. Otro de los pedidos postergados es el boleto estudiantil gratuito ¿Han conversado estas cuestiones para poder dar respuesta a los usuarios y las usuarias? «La empresa se presenta a una licitación en busca de un rédito económico. Ese rédito está establecido en el pliego de bases y condiciones. Si se decide tener un boleto estudiantil, toda esta plata que no nos entra, nos tiene que entrar por otro lado (se tiene cumplir con la ecuación económica). De eso no nos tenemos que ocupar nosotros. Tenemos nuestro compromiso hasta el 30 de junio de 2021 y asegurar la prestación del servicio hasta esa fecha y el municipio, con todos sus poderes, tiene que asegurar la ecuación económica.» dice Gustavo.

«Venimos en caída. Lo que se está haciendo con los servicios es un mecanismo de subsistencia, tratar de sobrellevar esta situación. Acá hay que trabajar fuerte y en serio: actualizar las tarifas, planificar los subsidios, trabajar preventivamente. Yo entiendo que siempre se trabajó sobre la marcha y muy a corto plazo.» analiza el gerente de la empresa.

Al final de la entrevista, tomó la palabra Rubén Cáceres quien junto a su hijo Nicolás son dueños de Expreso Los Andes: «Siempre cumplimos con el servicio, siempre los conductores cobraron su sueldo, siempre se pagaron los impuestos. Es raro ver un coche nuestro tirado, es raro que tengan problemas de calefacción. Sabemos lo que hacemos y creo que en 9 años no tenemos que demostrar más nada. Hay que tener mucho respeto por los pasajeros que a las 5 o 6 de la mañana están esperando el colectivo, sabemos bien lo que es el clima de San Martín de los Andes. Nosotros cumplimos, ahora, en 9 años San Martín nunca cumplió. No se dieron cuenta lo que tenían ni lo que somos, esperemos que en algún momento cambien la política de trabajo que tienen que no le sirve a nadie. Hay que ser muy responsable para brindar un servicio público, lamentablemente no lo ven.» dice Cáceres.

Nota relacionada: https://eltabanodigital.com/el-transporte-un-presente-critico-y-un-futuro-mas-que-incierto/

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here