Nadia Guerrero vive con sus dos hijos en Chacra 32. Desde julio ocupa una vivienda social que se asignó en 2015 a una mujer que ya no residía en la localidad. En vez de ser un hogar para quienes no acceden al derecho a una vivienda digna, la casa funcionaba como salón religioso del Instituto Bíblico Cristiano de Berea.

En una situación de extrema vulnerabilidad social, con una amenaza de que prenderían fuego el lugar que alquilaba y sin ninguna respuesta de Desarrollo Social ni de Vivienda, Nadia decidió ocupar la vivienda de Chacra 32.

Luego de agresiones por parte de integrantes de la iglesia en cuestión, de que el Director del Instituto de Vivienda y Hábitat, Marcelo Alveal, realizara una «entrevista» con la Policía y que María Soto comenzara un juicio penal en su contra, Nadia continúa en la casa con sus dos hijos. Por el hecho de que Nadia no cuenta con antecedentes, el juicio está suspendido hasta el 1 de marzo (por probation), antes de lo cual debería desalojar. Un Estado que defiende los intereses de la iglesia, una familia que pide ayuda desde hace meses ante escritorios que no entienden lo que es tener miedo a quedar en la calle.

“Desde 2009 que estoy inscripta en el registro de demanda habitacional y desde marzo de este año que venía pidiendo ayuda en Desarrollo Social y en Vivienda: la respuesta fue la misma nada. No me ayudaron con nada. Para fines de julio seguía sin respuesta y en la casa que alquilaba me iban a echar, me amenazaron con prenderme fuego. Denuncié eso y aún así nadie me dio una respuesta. Avisé a Desarrollo, a la Dirección de Derechos Humanos, a Vivienda, y nada. Sabían que me iba a quedar en la calle en cualquier momento”, explica Nadia al Tábano Digital.

Entiendo que lo que hice no está bien, pero ¿qué quieren que haga? Hay que ponerse en mis zapatos para entender lo que hice. Los funcionarios vuelven como si nada a sus casas, tienen dónde vivir y dormir tranquilos. No les pido que me regalen nada, pero no puedo pagar un alquiler, me significaría dejar de darles de comer a mis hijos. La pandemia me complicó mucho. Yo subsistía a changas en temporada baja y trabajando en cabañas en temporada alta. Sin el trabajo de la alta no podía solventar un alquiler. No me quedó otra opción”.

Yo para irme de esta casa necesito una solución, no me puedo ir a la calle con mis hijos. Pedí un trabajo en la municipalidad. Si me lo dieran yo podría pagar un alquiler y dejaría la vivienda. Lo único que me dieron, después de que empezara a ocupar la casa y se hiciera público que nunca me habían ayudado, es una ayuda de $8.000 por mes, con la que es imposible pretender alquilar algo”.

Mi situación destapó la olla de las malas adjudicaciones de viviendas sociales: la casa se entregó a María Soto en 2015, pero desde 2012 que ella no vive en San Martín de los Andes. Entregaron una vivienda a alguien que nunca la usó. María le cedió la casa a la iglesia de Calitxo González: construyeron un salón de 100 m2 y se usaba como casa pastoral. Dicen que no tienen suficientes pruebas para desadjudicar la casa, pero ¿qué más pruebas necesitan?”.

Imagen de la construcción del salón del Instituto Bíblico de Cristiano de Berea en la vivienda social.

María presentó numerosas evidencias en el Instituto de Vivienda, entre ellas testimonios del hermano y el hijo mayor de Leonel Sánchez, el esposo de María Soto, quienes atestiguan que María y Leonel no viven en esa vivienda sino en Ingeniero Huergo Godoy, en Río Negro, desde hace 8 años. En los audios que se pueden escuchar aquí debajo explican que la vivienda se prestaba para que familiares y feligreses fueran a pasar sus vacaciones.

“Desde 2009 estoy anotada en el registro de demanda habitacional, reúno todos los puntos como para acceder a una vivienda. Es totalmente injusto que a mí me echen a la calle con mis nenes y dejen que esta casa siga funcionando para que la iglesia lucre. Para mí una vivienda social no tiene que funcionar así. Nos están cargando a todos lo que tenemos una necesidad real”.

Salón construido detrás de la vivienda que servía como salón religioso.

Esto lo tiene que resolver el mismo intendente con el de Vivienda, pero no quieren hacerlo. Caltixo González es quien está detrás de esto: estará pagando o dando votos al MPN. La foto que publiqué de Caltixo y de Omar Gutiérrez juntos me la bloquearon de todos lados”.

Esta denuncia penal con la que me voy a tener que ir a juicio si no dejo la casa antes del 1 de marzo la presentó el mismo Alveal, fue él quien dio curso a esto. El municipio se lava las manos cuando la gente que necesita le va a pedir ayuda o cuando se pide que se releve correctamente la asignación de las viviendas, pero cuando pasa una cosa así actúa rápidamente para cubrirse la espalda. Yo destapé la olla con los malos relevamientos y entregas de vivienda y quieren lavarse las manos”.

Imagen de María, Leonel Soto y Calitxo González en la vivienda social en cuestión.

“Los relevamientos que mandaron a hacer después de que saliera a la vista esta injusticia los anunciaron con un mes de anticipo, entonces quienes tienen adjudicadas viviendas vinieron a hacer como que vivían acá durante esas semanas de relevamiento y después se volvieron a ir. Los vecinos lo saben. Son muchas las casas que están deshabitadas”.

Nadie de Desarrollo Social se presentó a verme. El intendente salió a decir que se había comunicado conmigo, pero es mentira. Pedí una audiencia con él hace meses y no me la dieron. A nadie le importó mi persona, mis hijos, nada”.

“Después de que nos haya venido a agredir la gente de la iglesia ya no puedo salir de mi casa: mis hijos tienen terror de que yo me vaya y que puedan aparecer. Mi hija tiene 15 y mi hijo 12 y yo no tengo familiares acá como para que los cuiden. Por eso no salgo. Tuve que empezar a trabajar desde mi casa para poder ganar plata. Empecé a hacer tejidos a crochet. Estoy encerrada en la casa con mis hijos”.

Vivienda social con la nueva construcción llevada adelante por la iglesia.

“Es muy desgastante esta situación: es luchar contra un sistema corrupto viendo cómo nos les importa la problemática de la gente. Por mis hijos es que decido pelearme contra este sistema, no los voy a dejar en la calle”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here