Por: Juan Carlos Contreras / resumen.cl

Sin obtener aún ninguna respuesta concreta por parte del gobierno de Sebastián Piñera, los presos políticos mapuche de la cárcel de Angol cumplieron hoy 71 días en huelga de hambre. Exigen a Gendarmeria que adapte sus protocolos con lo mandatado en el Convenio 169 de la OIT, específicamente en sus artículos 7, 8, 9 y 10, relacionados con la necesidad de un adecuamiento de las instituciones de los Estados suscriptores, con la realidad cultural, social y económica de los pueblos indígenas que conviven al interior del mismo país.

Las ocho personas las que se encuentran llevando adelante la extrema medida de presión, han presentado distintas afecciones ligadas a la desnutrición, afectaciones en el sistema inmunológico, desmayos, dolor muscular generalizado y vómitos con coágulos de sangre. Tras la visita del pasado miércoles a la cárcel de Angol, el médico Luis Umaña enfatizó en que la situación de los comuneros es «extremadamente critica» y afirmó que cada día que pasa se corre el riesgo de un desenlace fatal.

Luis Umaña, médico parte de la red de apoyo de los comuneros detalló que «sus síntomas se han agudizado. Están con un cuadro de insomnio importante, ya perdieron la temporalidad del sueño y vigilia». Aparte comentó que las ocho personas en huelga, «han perdido un promedio de 22 kg». De manera individual, se refirió a la situación de Sergio Levinao, quien estaría presentando ictericia (enfermedad ligada a trastornos hepáticos), «además de problemas cardíacos, relacionado con la falta de potasio» señaló el médico.

Desde la vocería de los presos políticos mapuche de Angol, enfatizaron que en que «lo que se está pidiendo es la aplicación del Convenio 169, cuestión que está totalmente están dentro del marco de lo legal, no estamos pidiendo nada fuera del marco legal. Hasta el momento el gobierno no ha abierto ninguna puerta respecto a la posibilidad de entender y resolver la situación de los huelguistas. Esta situación es contradictoria, porque es el gobierno es el que tiene la facultad, desde el punto de vista político y administrativo, para destrabar la huelga».

Rodrigo Kuripán, werkén o vocero de los comuneros en huelga agregó que «considerando el delicado estado de salud de los presos, el gobierno ha sido inoperante en cómo resolver las demandas políticas mapuche. Muchas veces se preocupa más del aspecto represivo en lugar de buscar una solución política» señaló.

Muestra de aquello es la creciente militarización de la región de la Araucanía, la que se concretó nuevamente a fines de junio pasado, cuando el gobierno de Sebastián Piñera envió a personal de las FF.AA. a reforzar la «seguridad» en las regiones del Biobío y la Araucanía. A través de un trabajo coordinado entre los ministerios del Interior (Gonzalo Blumel) y Defensa (Alberto Espina), se envió a 80 efectivos de la Unidad Fundamental de Orden Público del Ejército.

Hay que considerar que los ocho huelguistas presos en la cárcel de Angol, algunos condenados y otros bajo extensas prisiones preventivas, han participado activamente en distintos procesos ligados a la recuperación y control territorial Mapuche. Es bajo esta condicional, que desde la vocería de los comuneros han denunciado persecución política, tanto por el actuar de Fiscalía en las investigaciones como de los Tribunales en sus excesivas condenas.

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